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Pues toma para que te enamores (parte 3)

Desde qué tus ojos maquillas y tu boca la pintas frente a mi, haces que mi mente pierda el control y mi fantasía siga volando cada vez más. Mirarte, abrazarte, sentirte cerca de mi, oler el perfume de tu piel, se a vuelto una necesidad. Cada vez que mi piel roza la tuya desencadenas un sin número de sensaciones que algún día no podré controlar. Probar tus labios hasta que se disuelvan en mi boca. Sentir tu aliento tan cerca que nos sea imposible ya separar nuestros cuerpos. Dejar que nuestros labios se consuman en un beso largo y profundo. Que nuestras manos se vuelvan tan inquietas y empiecen a explorar cada centímetro de nuestros ansiosos cuerpos. Ansiosos por sentirnos tocados, acariciados, deseados.

¿Lo recuerdas? Aquel día donde con sólo entrelazar mis dedos con los tuyos te hice el amor energético. Apretar los dedos hasta que podíamos sentir la palpitación uno del otro. Acariciar tus dedos era como recorrer tu cuerpo, sentir cada caricia, cada roce, cada apretón hacía que nuestras mentes volarán y nos llevara a sentir sensaciones que nunca habías sentido antes con ningún otra persona. Fue como meterme en tu mente y en tu fantasía y hacerte sentir lo que imaginabas con cada apretón en tu mano. Mientras mas fuerte te apretaba podía sentir que tus latidos se aceleraban y uno que otro suspiro salía de tu boca. Sólo con una mano pude hacerte sentir lo que tanto deseaba mi cuerpo, lo que con palabras no me había atrevido a decirte. Con sólo una mano pude hacerte humedecer tu sexo sin siquiera tocarlo. Ya puedes imaginar de lo que soy capaz de hacer sentir si sólo me dieras la oportunidad de romper la barrera que nos separa. Cada dedo de tu mano era una parte de tu cuerpo, cada vez que tocaba uno de ellos era una parte de ti, mientras te tocaba mi mente iba narrando otra historia, por eso cerraba mis ojos y me desconectaba del mundo. La gente a nuestro alrededor podría pensar que ambos dormíamos como unos niños, ambos con los ojos cerrados y sólo conectados por mi manos derecha y tu izquierda, entrelazados cual novios enamorados cual grandes amigos y confidentes.

No sabes lo mucho que disfrutaba ver como casi mordías tus labios en cada apretón que te daba, como tu expresión corporal te delataba y me hacia saber que lo disfrutabas tanto o más que yo. Creo que me faltó muy poco para hacerte llegar al orgasmo. Pero ese será mi próximo reto…

Continuara