Múltiple placer…

La fantasía más grande de un hombre es poder recibir placer de varias mujeres al mismo tiempo. Sentir en su cuerpo varios labios besándolo, varias voces susurrando palabras provocativas. Manos que acarician y seducen la piel. Una vez recibí la invitación de una amiga que quería que la asesorará en cumplir una de sus fantasías, ella quería estar con otra chica, pero tenía el temor que no pudiera controlar la situación y lo quería disfrazar de trío, para según ella no sentirse lesbiana. Así que empezó hacerle propuestas a sus amigas a ver cual se atrevía a participar en el trío MHM. Al principio cada una respondía con “déjame pensarlo” y ella estaba tan ansiosa y nerviosa que sentía que no se iba a dar. Así que decidí ayudar un poco. Le envié una nota de voz desde el teléfono de mi amiga a cada una de las posibles candidatas, invitándola a participar junto a mi en una noche de pasión y lujuria desenfrenada. Un encuentro entre tres almas libres de prejuicios y llenos de deseos. Con ganas de descubrir nuevas emociones y placeres. Y que yo personalmente me quería comprometer a invitarla porque deseaba escuchar los gemidos de placer de la mejor amiga de mi hembra. Y ambos deseábamos cumplir nuestra fantasía. ¿Cuento contigo? Con solo mi voz y mi propuesta solo una dijo que no, que no se atrevía, ni que fuera Nacho Vidal. Las otras pidieron verme en fotos y dos dijeron que si sin pensarlo. Ahora bien, ¿cual elegimos? Me preguntó mi amiga. A lo que le respondí que no dejara ninguna por fuera. Porque si elegía solo a una, había probabilidad que se arrepintiera en el último minuto y se quedaría con las ganas. Es mejor que lleguen y que se queden las que se atrevan… ? Ya que podría tener más de una y yo también… Y así fue… Dos cancelaron a última hora, pero llegaron tres. Se preguntaran ¿como hicimos verdad? Ya les cuento….

Mi amiga vive sola en una propiedad de montaña alejada de la urbe citadina. La primera de sus amigas llegó, una rubia bajita con bonitas curvas naturales y cara de niña buena. Se bajó de su auto con una botella de tequila en la mano. Muchas veces el alcohol ayuda a desinhibirse más rápido. Nos presentó e inmediatamente hubo una química entre las miradas. Verla morderse los labios me hizo sentirme más a gusto y luego llevarse a mi amiga a la cocina dejándome solo para ella susurrarse cosas aun más. Nos servimos unos tragos… Limón, sal y el shoot de tequila. Yo había preparado unos snack para picar mientras tanto. A la segunda ronda ya la rubia me había empezado a besar sin mediar palabras ni acuerdos. Mi amiga solo nos veía sentada mientras nos comíamos a besos y caricias provocativas. Empezó a quitarme la camisa y a besarme el pecho. Me recorría con su lengua y me sus labios mientras sus manos ya se abrían paso entre mis pantalones. Me lo agarró por encima del bóxer y mirándome con una sonrisa lo sacó de su guarida y se lo llevó a la boca lentamente. Saboreándolo y jugando con sus labios y su lengua. Me miraba a los ojos segundos antes de atragantarse hasta la garganta con toda mi erección. Sus ojos se llenaron de lágrimas rápidamente. Su saliva ya empezaba a chorrear de entre sus labios y mi verga. Sus manos hicieron presencia acariciando mis gemelas y masturbándome de arriba a abajo. Mi amiga se fue acercando y se unió al compartir y justo cuando ambas empezaban a lamerme entre las dos… Sonó el timbre…- ¿Quien será?- Dijo la pequeña rubia seguido de un: – Anda tu que eres la dueña de la casa, yo me quedo aquí con él tranquila – Mi amiga solo sonrió, me guiño el ojo y se fue. Segundos más tarde llegaba acompañada de otra chica, una morena de cabello largo. Que al encontrarnos en aquella posición se sorprendió y de los nervios le dio fue por reír. Pero no dejaba de vernos. La rubia ni le importo escuchar que tenía otra espectadora. No me dejaba de chupar y saborear mi erección. La morena se sirvió un trago y se sentó al lado mio para ver en primera fila aquel espectáculo. Se reía y nos miraba disfrutando del momento mordiéndose los labios…

Aquel encuentro con la rubia entre mis piernas haciéndome sexo oral como toda una experta mientras miraba fijamente a la morena que acababa de llegar, ella se disfrutaba tanto la escena que no tardo en sumarse. Empezamos besándonos, tenía unos labios muy ricos y un perfume que enloquecía. Nuestros besos tenían sabor a tequila y lujuria. Ella empezó a quitarse todo quedándose en ropa interior. Tenía una piel suave y bronceada. Apartó a la rubia y tomó posesión de mi erección, manoseándome primero antes de llevárselo a la boca. Sus manos eran suaves aunque iba preparada, se puso lubricante saborizado y después de recorrer mis bolas y toda mi verga, se la llevó a su boca después de un trago de tequila. Podía sentir un calor que me ardía por todo mi sexo. Luego tomó un hielo lo metió en su boca y empezó a jugar con el y su lengua por mi glande. Hizo que me contorsionara. La rubia sin pensarlo me puso en la cara su húmeda vagina lista para ser devorada por mis labios y mi lengua. Esto se ponía color de hormiga. Así que mi amiga decidió llevar esto a la habitación y hacerlo más cómodo. Allí nos metimos los cuatro y empezamos a comernos. Ya con varios tequilas encima tenía a dos mujeres dándome sexo oral simultáneamente y otra encima de mi cara recibiéndolo. Mi amiga por ser la anfitriona pidió ser la primera en ser penetrada, se puso en cuatro y me dio la bienvenida. Las otras dos me miraban, así que le pedí a una que me besara y nalgueara a mi amiga. La otra se masturbaba, así que a ella le pedí que se tapara los ojos, cosa que cumplió rápidamente. Me dediqué a darle un rico oral mientras le pedí que otra de ellas la tomará de las manos y no la dejara moverse. Gemía muy rico cada vez que sentía mi lengua jugar con su clítoris pero en un instante le di chance a mi amiga para que cumpliera su deseo. Sus gritos eran fascinantes, y ver a mi amiga en cuatro me provocó volverla a penetrar mientras ella se devoraba a la otra chica. Hasta que la hizo llegar al orgasmo. Ella sabía que no era yo, mi barba se siente cuando doy esos ricos orales. Pero se lo disfrutó al máximo. Intercambiamos varias veces las posiciones para que todas disfrutaran… Fue fantástico.

La rubia era insaciable, buscaba que yo la partiera en dos. En un instante la puse en cuatro y liberé mis manos en sus nalgas azotandola cada vez más fuerte, sus pequeñas nalguitas estaban rojas ya, podía ver hasta unos puntitos rojos de sangre, y aún así ella pedía más y más. Sus caderas se movían con tal agilidad que sentía que en cualquier momento no aguantaría más y tendría que dejar salir todo. Así que cambie de posición para darme un leve descanso. La voltee y subí sus piernas a mis hombros, la tomé por las caderas y empecé a embestirla hasta el punto de sentir que no le cabía toda mi erección, el dolor hacia acto de presencia. Ya hasta lo decía: “Me duele, me estas matando, me dueleeeee…” decía apretando las sábanas y mordiéndose los labios. Pero seguía diciendo entre dientes: “No pares coño, no pares hijo de puta”. Le di con todo… Mi sudor caía a chorros de mi frente cayendo en tu pecho. “Aguanta perra, ¿eso es todo lo que aguantas tu?” le dijo otra de las chicas que se acercó a ella. Motivando a la otra también a decirle cosas sucias al otro oído. Nada más excitante que escuchar a varias mujeres motivándose y hablándose sucio entre ellas. La rubia explotó a chorros mojándome todo. Quedó con varios espasmos en el cuerpo y las chicas empezaron a besarla y acariciarla alargando más ese “sufrimiento”. Yo estaba a punto de explotar con solo verlas haciendo eso. Necesitaba explotar… Así que tomé a la morena y le pedí que me montara. Me acosté y se subió encima de mi y empezó a mover sus caderas mientras yo le agarraba las nalgas siguiendo sus movimientos. No dejaba de verla a los ojos y besarla con mordidas y chasquidos. Mi amiga me pidió que le avisara cuando fuera a eyacular para devorarse mi leche. Y eso hizo, cuando estaba por explotar me sacó la verga y la hizo explotar en su boca y siguió lamiendo las nalgas de la morena haciéndole un rico oral mientras yo me disfrutaba el orgasmo besándome de lengua con ella. Ha sido lo más rico y fascinante que había experimentado jamás. ? ¿Lo han hecho? ?

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