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¿Cómo organizar una orgía y no morir en el intento?

Reglas básicas que debes tener en cuenta antes de lanzarte a organizar tu "desastre"

Para ciertos tipos de hombres jóvenes, la palabra orgía casi siempre tiene un efecto hipnótico. La sola mención de una orgía crea toda una ola de emoción y expectativas que hace salir al sentido común por la ventana. Por supuesto que esta emoción es generalmente síntoma de la inexperiencia. Cuando en torno a los 20 años intenté tener mi primera y única orgía, no tenía idea de lo que estaba haciendo.

Éramos cinco: dos panas (hermanos), dos chicas y yo. Intentamos tener nuestra pequeña orgía en un hotel familiar en mi pueblo natal, un lugar en el norte de Inglaterra. Empezamos con esperanzas de tener escapadas locas y orgásmicas, pero mi experiencia terminó siendo tan horrible que con todos los años que han pasado, el solo recuerdo de esa noche aún me da tanta pena que me dan ganas de ponerme una bolsa de papel en la cabeza e irme al rincón.

Para saber qué fue lo que hice mal aquella miserable noche, localicé a Miss Scorpio (cuyo nombre real es Larisa Fuchs), una anfitriona de fiestas sexuales que vive en Nueva York y tiene muchísima experiencia en hacer que varias personas se restrieguen los genitales entre sí. Le conté mi triste historia de sexo grupal y me dio algunos consejos que compartiré con vosotros, mis pequeños fiesteros sexuales en potencia.

Ten expectativas realistas

Según Miss Scorpio, las desacertadas fantasías de los hombres jóvenes sobre una “orgía perfecta tipo porno” pueden distraer de la experiencia en sí, pues los hace olvidar que el sexo grupal es un encuentro compartido. “Olvidan que los demás involucrados son personas reales con sentimientos reales y con sus propias expectativas”.

Éste definitivamente fue un error que cometí la noche que intenté tener una orgía. A pesar de que antes de esa noche ya conocía la humillación sexual (me habían dejado dos veces debido a mi eterno calvario de la eyaculación precoz), tenía expectativas demasiado altas sobre lo que debería ser una orgía. Me imaginé algo parecido a un video de Woodstock donde todos bailan desnudos y hacen cosas en el lodo: algo sucio, increíble y muy, muy excitante.

Ésta es una forma de pensar ridícula no solo porque algo “sucio”, “increíble” y “muy, muy excitante” sea algo imposible en el segundo piso de un hotelito familiar. Más que nada, esos supuestos olvidan la verdad más simple de que si quieres saber lo buena que será una orgía en la que participes, debes saber cómo eres en el sexo normal, ya que es poco probable que sea muy diferente. En otras palabras, si en los confines de tu propio cuarto estás teniendo problemas para follar, es complicado que de repente te vuelvas un dios del sexo.

Planifica

Todos quisiéramos que la vida fuera como la trama de un clásico del porno: de casualidad un par de tías buenas llegan a tu apartamento y después de algunos pésimos diálogos, en los que alguien señala cuánto calor hace, todos se desnudan y empiezan a follar. Sin embargo, Miss Scorpio dice que planear aventuras sexuales por adelantado permite que haya oportunidad de discutir los límites y el consentimiento, “que es algo que te dará mucha más confianza durante el evento”. Aunque a mi romántico corazón le duela admitirlo, seguramente tiene razón. Parecería que las mejores orgías en el mundo solo ocurren en aquellos clubes sexuales burgueses donde los participantes deben ser aprobados y a todos se les enseña cómo hacer que la experiencia sea lo mejor posible. Aunque hay algo medio mierdero en hacer del sexo algo tan formal, al menos esto admite la realidad de que follar es mucho más una destreza de lo que nos gustaría admitir. Simplemente no puedes lanzarte y ya está.

La naturaleza improvisada de mi intento de orgía definitivamente fue uno de los elementos que contribuyeron a su ruina. Todo empezó en un bar en mi pueblo natal llamado Cross Keys donde algunas noches hay una disco en el piso de arriba. La noche del martes era “Noche de solteros”, o lo que mi madre llama “Noche de píllate a una abuelita”, ya que el lugar tiene fama de congregar a muchas divorciadas mayores. Esto era cierto. Mi hermano mayor, por ejemplo, una vez se besó con una mujer que le doblaba la edad y que le dijo que tenía un hijo un año mayor que él.

Sin embargo, la mayoría de los asistentes de veintitantos como yo eran aburridos. En ese momento acababa de regresar de un viaje y tenía una especie de actitud de chico salvaje. Fue por eso que hice tal sugerencia. Estábamos fuera a la hora del cierre cuando lo dije.

Dave, el mayor de los hermanos —fui con ambos a la escuela— me preguntaron qué haríamos. Esta era una pregunta que no nos llevaría a ningún lado, ya que en mi pueblito no hay nada que hacer el martes a la 1 de la madrugada más que irse a casa. Las chicas, una rubia y una morena, miraron a su alrededor sin saber qué hacer. En broma dije: “¡Hagamos una orgía!”

Juro que era una broma, pero cuando lo dije ocurrió algo extraño. Entre asentimientos con la cabeza y murmullos se notó que lo tomaron en serio. Ya estaba liada.

Elige bien la ubicación

Miss Scorpio me dijo que una buena ubicación debería exudar cierto aire de lujo. Pero a menos que el lujo huela a fregasuelos, definitivamente escogimos el lugar incorrecto.

Fue Dave quien sugirió que fuéramos al hotelito. Yo ni siquiera sabía que mi pueblo tenía un hotel. Le dije a Dave que no podía creerlo.

—Sí, está en la parte industrial justo antes de llegar al puente— dijo.

Sé lo que estás pensando. Cualquiera que escuchara esas palabras —”la parte industrial” y “justo antes de llegar al puente”— mientras va a una orgía de inmediato debería reconsiderar sus planes. Sin embargo, mi mente estaba extasiada por la increíble oportunidad que la vida me estaba dando y solo había una palabra que llegaba a mi cabeza: ¡Or-gí-a! ¡Or-gí-a! ¡Or-gí-a!

Los hoteles familiares no son malos lugares si estás de paso por negocios, pero son el peor lugar del mundo para intentar ponerte en contacto con tu dios sexual interior.

El hotel al que fuimos estaba recién construido y en la calle principal a las afueras del pueblo y por fuera se veía como una de esas casas para viejitos. Los pasillos olían a productos de limpieza y tenía una iluminación agresiva. El cuarto era minúsculo con una cama matrimonial, un baño y muebles de madera falsa. No se podía fumar y no tenía minibar. Lo peor era que no podías mover nada: las lámparas al lado de la cama estaban pegadas a la pared y las ventanas no se abrían. Era como si estuviera diseñado para prevenir cualquier tipo de diversión espontánea.

Una orgía es tan buena como su líder

Supongo que el sexo en grupo no es tan diferente a cualquier otro evento grupal en cuanto a que alguien debe hacer que las cosas ocurran. Miss Scorpio llama a este papel “el hada juguetona”. Desafortunadamente, nuestra hada juguetona era Dave. Dave y Colin eran hijos de un ejecutivo de un club deportivo. A nivel local el padre era muy famoso y a veces aparecía en la televisión regional. No era un hombre particularmente carismático y sus hijos tampoco. Ambos habían heredado sus moribundos rasgos y aburrida voz. Cuando te encontrabas a los tres bebiendo en el pueblo, jurarías que alguien había muerto.

En la escuela David era penoso y a veces sentía empatía por él, ya que mi autoestima no era la mejor. Pero cuando la escuela terminó, David se fue a otro país. Aunque este viaje lo hizo salirse del caparazón, casi daban ganas de que se volviera a meter. Volvió con mala pinta. Pero no mala pinta sexy como la de Mick Jagger. Más bien mala pinta tosca y perturbadora como de Dominique Strauss-Kahn. (Ahora que lo pienso, tanto Dave como yo somos pésimos anuncios andantes sobre los beneficios de viajar).

Cuando llegamos al hotel, Dave nos dijo que esperáramos y fue a pedir un cuarto. Para no llamar la atención, dijo que fuéramos en parejas cada ciertos minutos. Esta precaución resultó innecesaria, ya que no había nadie en la recepción.

Una vez que llegamos al deprimente cuarto, caminamos en círculos como cuando estás esperando a que empiece una reunión. Luego a Dave se le ocurrió que nos metiéramos a la cama y jugáramos verdad o reto. Este fue el principio de mi fin.

Elige bien a los integrantes

De acuerdo con Miss Scorpio, tu primera orgía debería ser con gente que conozcas. Esto evita que haya malentendidos y ayuda a que todos se sientan mejor. “La comodidad lo es todo”, dijo. “Puedes empezar a hacerlo con extraños después de que hayas tenido algunas experiencias exitosas y descubras lo que te gusta a ti y a otros”.

Ciertamente no tenía esto en mente cuando me metí en la cama y me quité toda la ropa sin que me lo pidieran. Ahora que lo pienso, esto fue una mala táctica que no hizo nada para ayudar a que las chicas que acababa de conocer se sintieran más “cómodas” o “sin presiones”. Además, no hay nada que anuncie más a “eyaculador precoz” como un hombre que se quita la ropa cuando todos siguen vestidos. Más bien eso habla de alguien que tiene demasiada prisa para acabar con todo. Tal vez si las chicas me hubieran conocido mejor habrían visto este striptease exprés con más empatía y no como la extraña sobrecorrección que seguramente era.

No pasó mucho tiempo desde que me desvestí hasta que la rubia eligió reto. Dave me señaló y, con el inexpresivo tono que usarías para pedirle a alguien que saque la basura, dijo: “Hazle una paja”.

La chica se retorció y me miró como evitándome. “No, no quiero”.

Como si fuera mi aliado, Dave insistió: “Vamos. ¡Agárrasela!”

Me imagino que en este punto mi yo interno se cubría la cabeza con las manos frente al horror que representaba todo. Pero traté de poner cara de valiente. “Está bien. No tiene que hacerlo”.

De repente Colin se levantó y se fue al baño. A medio camino se volvió hacia la morena y le pidió que lo acompañara. La chica se levantó y cruzó el cuarto con mirada de indiferencia y aburrimiento. Ambos desaparecieron. En ese momento estaba claro que a ella le gustaba Colin desde el principio. Pero lo que no estaba tan claro era el porqué del casi silencio que emanaba del baño. O estaban follando de la forma más silenciosa del mundo o estaban rezando por nuestras almas.

En su ausencia, las negociaciones sobre la paja continuaron. La rubia aceptó hacerle una a Dave en lugar de a mí, pero Dave, determinado al abogar por sus amigos, no se veía dispuesto a aceptarla.

—¿Por qué no quieres hacerle una paja?—, se quejó.

La chica dudó. Se dirigió hacia mí. “No es nada personal”, dijo, y estoy seguro de que decía la verdad. Después de todo, ¿quién en su sano juicio querría hacerle una paja a un completo extraño en un hotel?

Pase lo que pase, sobrevivirás

Esto es más o menos el final de la historia, aunque no puedo dejar una imagen mía tan mala. Lo único que debo añadir sobre esa noche es que en algún punto las chicas se fueron. A la mañana siguiente desperté desnudo en la cama con los hermanos un poco paranoicos, ya que no estaban seguros de lo que alguno podría haberme hecho mientras dormía. Salí del hotel y tomé el autobús a casa. Desde ese entonces no he vuelto a intentar hacer una orgía.

La verdadera intimidad es algo que muy pocas personas experimentan en la vida. Y aunque ansiamos tenerla, también estamos muy asustados de tenerla. Lo que hizo de mi experiencia algo tan terrible fue esto: es difícil encontrar intimidad en grupo porque es difícil superar esa sensación de estar expuesto. La triste realidad de muchos encuentros grupales es este desalentador fenómeno en el que la acumulación de almas y mentes paradójicamente tiene un efecto inverso en la inteligencia y moral de las personas.

Sin embargo, Miss Scorpio dice que no debe ser así. Durante los últimos cinco años ha organizado fiesta sexuales de lujo en su apartamento de Manhattan, House of Scorpio, y dice que siempre que sigas sus tres reglas de oro —saber los límites, respetar el consentimiento y prestar mucha atención al placer del otro— no hay razón para que el sexo grupal sea menos íntimo que el sexo regular.

Y quizá tenga razón. Tal vez puedas usar mi historia como una antiguía y pensar en mí como ese tío con el que ibas a la escuela y se quedaba paralizado en clase de gimnasia. Tal vez no sea muy bonito pensar en lo que le pasó a ese tío, pero al menos tú sabes cómo dar una voltereta o, en este caso, cómo follar e intercambiar fluidos corporales con un grupo de adultos que dan su consentimiento.

Cortesía de https://www.vice.com/

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Mi rubia…

Hoy estoy recordando aquel día que nos disfrutamos cuerpo a cuerpo, piel a piel. Tu rubia cabellera caía sobre tus hombros y tus labios carnosos me besaban con pasión. Mientras mis manos no dejaban de apretar tus grandes senos que se tambaleaban al ritmo de mis embestidas dentro de ti. Por fin eras mía, ansioso de poseerte desde aquel día de la fiesta de mi cumpleaños que no pudimos escaparnos juntos. Pero valió la pena la espera. Este encuentro fue puro fuego y pasión. Disfrutar de tu dulce humedad mientras mis labios y mi lengua te hacían gemir profundamente y tus manos apretaban tus senos llenos de pecas y tus uñas las clavabas lenta y suavemente cerca de tus pezones. Me encantaba verte retorcer en la cama sintiendo aquellos espasmos y contracciones causados por mi boca. La misma boca que te mordía y te hablaba sucio mientras te poseía luego con tu cuerpo boca abajo. Ese orgasmo logrado por mi lengua motivando tu clítoris y ayudándome con tres dedos penetrandote y haciéndote jadear y morder la almohada. Mis manos amaban dejarte sus huellas en esas grandes nalgas blancas con un leve bronceado de playa que mostraba el diminuto traje de baño que acostumbrabas usar. Escucharte gemir era tan divino, y más aún tomarte por el cabello mientras te hacia arquear la espalda y mi pelvis chocaba una y otra vez contra tu rico trasero. Era como domar una potra salvaje. Hasta que tomaste el control y te subiste encima de mi y empezaste a moverte a gusto y placer. Y yo embelesado con tu rostro de maldad y picardía, mordiendote los labios, suspirando, gimiendo y el vaivén de aquellos senos que siempre había querido poseer y tener en mis labios cuando te veía con aquellos escotes en el trabajo. Hasta que iba a explotar 🤯 te bajaste y con tus manos y tus senos lograste hacerme llegar al más profundo y rico orgasmo. Dejándote llenar de mi néctar por todo tu pecho y un poco en tus labios. Mirándome fijamente con cara de lujuria y satisfacción de haber logrado su cometido. Un deseo que me encantaría repetir… Pero ahora estas a miles de kilómetros de mi… 😈

Aunque estés lejos de mi en piel y fragancia. Estas cerca mi, a corta distancia. Mi mente te acaricia, te seduce, te domina. Tu mente me recuerda, me suspira y me extraña. Y aunque tu boca la besen otros labios, jamás podrás borrar los míos acompañados de esos leves mordiscos y mi lengua juguetona. Esa misma que saboreo tus jugosos melocotones y te hacia gritar de placer. Esa misma boca que llevabas al centro de tus piernas agarrándome por el cabello y dominabas la intensidad con la que te saboreaba mi lengua. Esa misma boca que besaba ese tatuaje arribita del bronceado del bikini y seguía subiendo por tu ombligo y más arriba hasta hacerte retorcer. Te recuerdo bonito, a lo lejos te recuerdo. Te deseo bonito, a lo lejos aún te deseo… 😈

Tener una profunda conversación con alguien que tiene una mente brillante y un alma hermosa es otra preciosa manera de hacer el amor… No todo el placer lo causa la carne, sino esas acciones que hacen que se erice. La frase correcta, una nota de voz sublime… Y un #SendNudes 😈

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Hay que ver que si somos complicadas…

Aunque otros te hayan visto sin ropa, soy el único que te ha visto desnuda… Libre de prejuicios y normas que impone una sociedad que le encanta prohibir, limitar, criticar… Pero es que en el fondo nos damos cuenta que lo prohibido suele ser más sabroso y adictivo. Te enseñan a temer… Pero es lógico, solo los valientes y atrevidos merecen la gloria y el placer. La VICTORIA se celebra frente a muchos, a menos que la sociedad te diga que es PECADO, pero igual te regocija y te alegra en silencio. Y una sonrisa maligna brota de tus labios acompañada de un suspiro y un: ¿Será que lo vuelvo hacer? ¿Me atrevo? ¿Me quemaré en el infierno? Ya va… ¿Yo creo en el infierno? ¿Es malo sentirse atractiva y cogerse al hombre que a uno le gusta solo por placer? ¿Y si me gusta demasiado? ¿Y si me enamoro sin querer? ¿Y si a el no le gusta tanto como a mi? ¿Y si solo me utiliza? ¿Y si su mujer se entera? ¿Y si nos ve alguien conocido? ¿Dígame si en el hotel me consigo a mi mamá? Ella era más putica que yo echa la loca ¿Y si mejor llamo a mi ex? El solo me cogia bien pero era un fracasado en la vida ¿Será que me veo gorda con esto puesto? ¿Y si no le gusto con estos dos kilitos de más? ¿Y si no se le para? Hay que ver que si somos complicadas… Pero el que me quiera que se la cale como soy. Yo creo que me quedaré sola tejiendo escarpines. O me hago las tetas para ver a más de uno detrás de mi. Aunque a mi me gustan mis teticas así. Pero la chama de ayer se veía demasiado rica con esas lolas montadas y los tipos vueltos locos. Pero puro baboso, pensándolo bien, no estoy para calarme tipos así. Aunque había uno bello con cara de que es más perro ¿Por qué seremos así? 🤔

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Dame esa oportunidad…

Si, tu tienes ese algo que me atrae y no se cómo definir. ¿No has sentido como muchas veces me quedo mirándote fijamente hasta que tus ojos pueden mirarme más intensamente y escapo de tu mirada?
Tu solo sonríes, quien sabe cuantas cosas locas pasan por tu cabeza en ese instante. Digo locas porque por la mía pasan tantas cosas. Mi imaginación empieza a volar. Mi tensión sexual se eleva y ya empiezo a fantasearte. Ya me imagino cerca de ti, pero tan cerca que ya puedo sentir el aroma de tu perfume. Ese que me invade cada vez que te saludo y te abrazo. Ese que me acelera el corazón y mi respiración. Y provoca recorrer cada centímetro de tu cuerpo que haya sido tocado por este perfume.
Ese aroma que me convierte por unos segundos en un vampiro y me provocaría morderte por el cuello. Beber de ti, adueñarme de ti. Poseerte. Sentirte tan mía como para poder controlar tu cuerpo a mi gusto. Arrinconarte, pegarte entre la pared y mi cuerpo, dejarte sin salida. Poder tomarte de la cintura con ambas manos y sientas el calor que llevo por dentro. Empezaría a besar esos labios tentadores, esa boca que cuando me hablas solo pienso y me pregunto que sabor tendrá…

No se, pero yo los imagino, dulces, suaves y muy tiernos, aunque también presiento que pueden llegar a morderme con una gran pasión, y pueden pronunciar palabras que activen mi mente y me vuelvan loco, ¿por ejemplo? Que me digas:
“No pares de besarme, siempre desee que me hicieras tuya. Por favor no te detengas, adueñate de mi por completo.”
Tus manos empiezan a recorrerme, una acaricia mi cara sutilmente y luego jala mi cabello. La otra mano desabrocha tu blusa. Y mirándome fijamente a los ojos y con una sonrisa algo picara y maligna me dices:
“-Se que mueres por sentir mis pechos con tus labios… ¿O me equivoco?-”
Mi mirada me delata, mi rostro debe ser un poema. Así que sólo dejas caer tu blusa de tus hombros, cierras tus ojos levemente, y dejas al descubierto esos sexys y atractivos senos. Yo sin pensarlo paso mi mano por tu espalda para terminar de hacer el trabajo… Desabrochar tu brasier. Tu boca y mi boca se unen en un juego incontrolable de jugosos besos, mis labios abandonan tu boca y empiezan a deslizarse desde tu cuello hacia abajo. Mi nariz se une a esta exploración percibiendo cada feromona de tu piel, excitándome cada vez más. Sentir como cada vez respiras más profundo. Veo como muerdes tus labios, como tu lengua los humedece con tanta sensualidad. Y tus ojos entre abiertos, mirándome con tanto deseo que descubro que tu también lo querías con muchas ganas. Mis manos empiezan a recorrerte, acariciando esa piel canela, tu estrecha cintura, tu piel es tan suave que mis dedos sienten ese calor, sienten como se eriza al tocar ciertas partes de ti…

Se que esto es sólo mi imaginación, pero desde que bailé contigo, desde que pude sentir tan cerca tu figura, desde que pude moverme al mismo ritmo de tu cuerpo, y ver como sonreías, ver cómo disfrutabas moverte al son de la música. No dejaba de recordar la frase: “El baile es la expresión vertical del deseo horizontal”. Si te conozco bien acabas de subir tus cejas al leer esto, y ahora acabas de sonreír. Me parece emocionante verte y fantasear contigo. Pero después que hayas leído estas líneas se que muchas cosas cambiarán. Después que sepas que sueño con hacerte mía aunque sea sólo un instante. Que deseo adueñarme de ti por un momento y me dejes dominarte, me dejes seducirte, me permitas ser el hombre que te haga perder la noción del tiempo y el espacio. Ese hombre que te haga sentir nuevas sensaciones, ese hombre que sólo quiere degustarte como si fueras un rico helado, ya que mi boca, mis labios y mi lengua serán quienes te van disfrutar. Mis manos solo te controlarán, decidirán dónde y cómo moverte. Quisiera tenerte en mi cama… Quitarte la ropa, sería un placer sólo poder desvestirte y poder verte, me encantaría recorrer cada centímetro de tu cuerpo, acariciarte, llevarte al punto de que me pidas a gritos que te haga mía. Mi boca te recorre empezando desde tus labios y voy bajando suavemente, probando tu cuello, besando tus pechos, mi lengua baja hasta tu ombligo, con ganas de morderte, mis manos se apodarán de tu cintura, tus caderas, tus piernas… y finalmente de tu sexo.
Sólo imagina mi boca allí abajo, y tu dejándome hacer lo que más me gusta, relájate… Disfrútalo… Cierra los ojos y déjate llevar. Déjame apoderarme de tus deseos, de tus fantasías, haz realidad la mía…
Une tu cuerpo al mío y déjame mostrarte lo que soy capaz de hacerte sentir. Permíteme adueñarme de todas tus partes, yo se que mueres por ser una niña mala, aunque finjas ser una mujer tranquilita e inocente. Dame esa oportunidad de descubrir cual es ese no sé qué que tu tienes. 😈🔥 Fin

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Sexo oral femenino…

Sexõ oral femenino… (Mi versión) 😈 No soy sexólogo y por eso quizás no pueda darles explicaciones científicas porque más que una ciencia es un arte… El sexø oral no se le da igual a todo el mundo y varía tanto como un beso en la boca. En el Sexō oral también debe existir química y conexión. Hay mujeres que tienen un sabor y olor casi que adictivo, otras una presentación atractiva que las hace ver provocativas a la vista. Esto influirá al momento de el encuentro, nada más fascinante que respirarle y oler por encima de la ropa interior e ir arrimandola hasta meter nuestra lengua en aquella humedad… ¡Si! Ya debe estar mojadita… Y para lograrlo se le debe hablar rico y preparar su mente, despertar el deseo, sus ganas, hacer que lo imagine antes que pase… 😈 Usar la imaginación, la creatividad y el empoderamiento. No como los que llegan mandando fotogüevō y creen que ya las excitaron así… 🙈Yo les digo que hay que hacerlas imaginar como lo haces… Tu boca al hablar les dará una idea… Hasta la forma en que la besas en la boca o en las manos… 😈 cuando por fin estas entre sus piernas… Ella ya sabe lo que pasará, no debe haber duda o desconfianza, al contrario, yo soy de los que disfruto lo que hago a plenitud y no dejo el contacto visual. Es importante saber traducir sus expresiones faciales y la intensidad de sus gemidos, quejidos o gritos. Me ayudo con los dedos, pero mis labios y mi lengua y a veces mis dientes son más que suficientes para hacer ese trabajo tan rico… 😈 Que me cuentan que se masturban recordando justo ese momento… 😛🤤 Esperemos que no lo borren de nuevo 🤨🙄🤬

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Tu boca y la mía…

Tu boca y la mía se juntaron para disfrutar de un beso largo y profundo. Tus labios llenos de ternura y tus manos llenos de pasión. Te vas quitando la ropa mientras vas disfrutando de mi lengua dentro de tu boca. Mientras sientes como mi cuerpo se pega al tuyo y te roza con fuerza. Ya puedes sentir mi erección debajo de mi pantalón, te arrodillas y lo liberas de su prisión. Lo lames lentamente y jugueteas con el por unos segundos. Llevándotelo hasta el fondo de tu garganta, dejándolo brillante y lubricado gracias a tu saliva. Listo para penetrarte… Pero antes debo devolverte el placer. Te tomo de la cintura y te llevo hasta la cama y te acuesto, te arranco el pantalón y te dejo en ropa interior. Me acerco a ti, entre tus piernas y respiro cerquita de allí, sintiendo el olor a placer y lujuria. La humedad traspasa tu ropa interior y mi lengua se abre paso para empezar a saborear tu placer, meter mi nariz, mi lengua y mi perversión. Tus gemidos se hicieron presentes… El calor de mi lengua te penetra y te hace estremecer mientras mis labios besan tu clítoris, intercalándose hasta hacerte temblar de ganas y excitación. Tus manos se aferran a mí cabello controlando mis movimientos y tu cerrando tus ojos y suspirando profundamente. Diciéndome que no pare… Que no me detenga… Abriendo tus piernas plenamente para mi… Mi lengua no se detiene, el sabor de tu lubricación es como néctar de flores, no quiero parar de saborear tu dulzura. Hasta te pido que me regales tus orgasmos, tus gemidos, tu placer entero… Sentir tus piernas temblando, rogándome que te haga mía. Dime… ¿Quieres tenerme dentro de ti?

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Hazme el humor…

Y ella me dijo: Hazme el humor.
🤣
Pero házmelo bien.
🤣
Despacio.
🤣
Con inteligencia y sutileza.
🤣
Házmelo con cariño y pasión.
❤️
Hazme reír hasta que me quede sin aliento. 🤣
Hasta que me quede sin fuerzas.
🤣
Hazme el humor por las mañanas,
para empezar bien el día.
🤣
Hazme el humor con un café y una tostada y un toque de alegría. 🤣
Hazme el humor por las noches,
pon mis piernas en tus hombros. 🤣
Hazme el humor del derecho
y házmelo del revés y verás que te asombro. 🤣
Házmelo hasta que no nos queden días en la tierra hasta que no nos quede sangre en las venas.
🤣
🤣
Hazme el humor en la calle donde a la gente le de pena. Prefiero reír con tus locuras que vivir una condena.
🤣
Hazme reír hasta dejarme sin aliento,
Hazme el humor y después seguimos este cuento… 😋

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Y ella me dijo: Mi cuerpo. Mis normas.

Soy yo quien decide si mi porcentaje de grasa es el adecuado.

Soy yo quien decide si mis pechos son bonitos.

Yo amo mi cuerpo tal cual es.

Nadie te ha pedido tu opinión sobre mis curvas. O sobre la ausencia de ellas.

Nadie te ha consultado sobre si me veo flaca, gorda, grande o pequeña.

Ni sobre el color de mi piel.

No me interesa si te gustan más los muslos de la mujer que aparece en tus fotografías.

No me importa si no te gusta lo que soy.

Tampoco me importa si te gusta.

No necesito saber si apruebas mi físico.Tampoco necesito saber si no lo apruebas.

Y no te voy a decir por dónde puedes pasarte los cánones de belleza que impones, porque es mi cuerpo.Y las normas, las pongo yo.

Allí aprendí a no seguir imitando lo que otros me imponían, y aprendí a ver con mis propios ojos del alma. Porque algunos dirán que la salud es importante, pero no dejas de querer porque tenga gripe 🤧 al contrario, necesita más atención 😍

Que tengan un lindo martes hermosuras… Mis eternas #Gordibuenas 😘

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Tipos de roles en el BDSM: Sumisas

¿Qué es lo que hace a una sumisa? Lo primero que hay que entender es que la sumisión no es igual para todo el mundo y no es igual en todas las relaciones. La sumisión puede tomar múltiples formas, pero a grandes rasgos se puede dividir estas grandes categorías.

Sumisas sexuales

Probablemente encarnan el tópico que tiene la gente cuando se habla de sumisión. Las sumisas sexuales disfrutan cediendo el control durante el sexo o cuando hay alguna finalidad sexual. Las prácticas sexuales que se pueden llevar a cabo en el BDSM son infinitas, y cada sumisa tiene sus preferencias y límites, pero lo que todas tienen en común es que disfrutan del sexo sin tabúes.

Masoquista

Sumisas masoquistas

Las sumisas masoquistas, como su nombre indica, disfrutan recibiendo dolor. Como las sumisas de servicio, sus necesidades no se basan necesariamente en el sexo, aunque la mayoría de las veces el sexo y el dolor van ligados. Este tipo de sumisas suelen tener preferencia por la humillación verbal, física, la degradación y la tortura, por tanto, su dominante ideal es un sádico.

Rope Bunnies

Sumisas de las cuerdas o “Rope Bunnies”

Representando a la “B” de BDSM, están las sumisas de las cuerdas o “Rope Bunnies” en inglés, o lo que es lo mismo: aquellas personas a las que les gusta ser atadas. Muchas de estas sumisas sienten excitación con el hecho de estar inmovilizadas y a la merced del dominante; ceden el control total de su cuerpo a una persona que puede manipularlas a placer, y atarlas sin límite. Además, el contacto de la cuerda en la piel es muy sensual para algunas de ellas. Su contraparte dominante, el que ata, se denomina “Rigger” en inglés.

De la misma manera que en otras prácticas BDSM, el Bondage lleva implícito cierto grado de riesgo y por eso se han de cumplir unas normas esenciales para evitar accidentes, como por ejemplo, no dejar nunca a la sumisa atada sola.

Esclava

Sumisas esclavas

Estas sumisas esclavas son el colmo de la sumisión. A ellas mismas les gusta diferenciarse del resto de sumisas, por eso siempre prefieren que se dirijan a ellas como “esclavas”, no sumisas. No hay ningún otro tipo que pueda igualarse a su grado de compromiso, sacrificio, y voluntad de someterse; ningún otro tipo puede entender lo que realmente se necesita para poder ser una esclava. Hay sumisas que pueden jugar a ser esclavas durante un periodo de tiempo determinado, pero las auténticas esclavas participan de la dinámica del 24/7: están en el juego 24 horas al día, 7 días por semana; o lo que es lo mismo, el BDSM es su única forma de vida. Viven a la completa merced de su Amo, y son felices así.

Sumisa Alfa

Sumisas alfa

Las sumisas alfa son mujeres fuertes, independientes, asertivas y con seguridad en sí mismas en su día a día y en la manera de relacionarse con otras personas, pero que encuentran excitante que otra persona las domine. Muchas veces, este tipo de sumisa ocupa cargos de importancia en su trabajo, o puestos que requieran mucha responsabilidad, y todo el día tienen que asumir un rol dominante. Esto puede resultar agotador, de manera que mediante la cesión de su voluntad en momentos concretos, y especialmente en situaciones sexuales, pueden relajar cuerpo y mente.

Kajira

Las Kajira

Las Kajira son esclavas sexuales que pertenecen al universo ficticio de la saga de libros “Crónicas de Gor. En la comunidad BDSM hay amantes de esta saga que han adaptado sus roles a los del universo de la saga, y las Kajira son un ejemplo de ello.

Más clases de sumisa

Sumisas orientadas al servicio

Las ‘sumisas serviciales’ encuentran su placer sirviendo a su Dominante y anticipándose a sus necesidades, haciéndose un objeto imprescindible para su comodidad; les gusta prepararles la comida o el baño, limpiar, hacer recados, y en definitiva, cualquier cosa que facilite la vida a sus amos o Doms. No tiene por qué ser algo sexual, muchas sumisas de este tipo son felices complaciendo a sus Dominantes simplemente realizando tareas domésticas o trabajos esporádicos para ellos. Por ejemplo, una sumisa de servicio puede ser una asistente personal, chofer, chica de la limpieza, secretaria, etc. Lo que las hace especiales es su habilidad para adaptarse a cualquier tarea que su Dominante les pida.

Sumisas Mocosas o “Brats”

Una Mocosa o “Brat” es una sumisa que disfruta siendo traviesa y desafiante con el dominante. Su desobediencia es patológica, y su necesidad de trolear es infinita. No obstante, normalmente no lo hacen con mala intención, comportándose así simplemente pretenden llamar la atención de su dominante. A menudo actúan así a propósito porque les gustan los castigos.

Sumisas Pequeñas o “Littles”

Una Pequeña es una persona que se siente mentalmente o físicamente más joven de lo que es en realidad, y actúa en función de esa edad. Forman parte del fetiche del “Ageplay” o juego de edades, en el que los individuos adquieren roles basados en la edad. Así, una Pequeña puede adoptar el rol de una niña de 8 años y comportarse como tal, mientras que su contrapartida dominante sería el “Daddy” o Papi, que adoptaría el rol de padre o mentor.

El “Ageplay” es un fetiche de roles que no tiene nada que ver con la pedofilia o la pederastia.

Sumisas Mascotas o “Pets”

En los juegos de rol animales, una Mascota es una sumisa que adopta la actitud de un animal de compañía, mientras que el dominante ejerce el rol de dueño. Hay varios fetiches de mascota, los más populares son los cachorros (“puppy-play”), los gatitos (kitten-play) y los ponys (“pony-play”).
El “pet-play” o juego de mascotas es un fetiche de roles que no tiene nada que ver con la zoofilia o el bestialismo.

Sumisas Presa o “Prey”

Dentro del role-play Primal, un fetiche que consiste en sacar a relucir nuestro animal interior y desprendernos de todo comportamiento civilizado, la Presa es la parte sumisa, que siente excitación con la idea de que le den caza. El típico escenario Primal es una pareja persiguiéndose desnuda por el bosque. La contrapartida dominante de la Presa es el Depredador.

Sumisas de cuadra

Una sumisa de cuadra es aquella que forma parte de un grupo de sumisas que pertenece a un solo dominante. Una “cuadra” es precisamente eso: un conjunto de sumisas que habitualmente vive bajo el mismo techo que su dominante. Consiste en la práctica del BDSM y la poligamia. 

Sumisas “Sissy”

Las sumisas “Sissy” son hombres sumisos que adaptan atributos y características tradicionalmente pertenecientes al género femenino. Por ejemplo, hombres que disfrutan vistiendo ropa o lencería de mujer y cuyo objetivo es la auto-feminización. Los sissy son hombres travestis que adoptan un rol sumiso y pasivo, y a menudo disfrutan con la humillación.

Diferencias entre una esclava y una sumisa, o un esclavo y un sumiso

Las esclavas se diferencian de las sumisas en pequeños detalles que pueden pasar inadvertidos, a grandes rasgos su forma de actuar, sus motivaciones y la forma de someterse es muy diferente. Los esclavos son más maximalistas, sin esperar piedad del dominante, las personas sumisas suelen arrastrarse más por la clemencia de la persona dominante…

Las características de la sumisión y la esclavitud son simplemente diferentes, hay quien experimenta ambos papeles jugando con los límites de la sumisión, desarrolla y donde llegue es su responsabilidad. El esclavo no fija los límites, como opción personal la persona puede abandonarse totalmente a la voluntad del dominante. No tiene por qué ser un felpudo sin voluntad para siempre, la voluntad puede volver a placer de cada persona que experimente el papel. Como cualquier relación donde el equilibrio reclina en la cesión de la persona al otro, el abuso es posible, sin embargo la relación no suele empezar con la completa sumisión, si no que suele ser de una manera progresiva u ocasional.

A grandes rasgos, la diferencia fundamental es que aunque ambos roles empiezan negociando el “contrato” con el dominante, la sumisa tiene la oportunidad de renegociar, limitar y consensuar, sin embargo la esclava/o se entrega totalmente, renuncia a sus derechos y apetencias para substituirlas por las de su amo, al que ahora pertenece. La sumisa obedece decidiendo en hacerlo cada vez y mantiene su derecho del deseo de hacerlo o no. Una esclava restringe sus deseos para complacerle.

Hay quien dice que la sumisa es quien está empezando, antes que nada a aceparse a sí misma y empezar a aprender de la lectura BDSM, y ya con un amo empieza a entenderse a sí misma, comprender su naturaleza, experimentarla, explorar sus propios límites, descubrir sus placeres secretos, etc. Hasta finalmente aceptarse como sumisa o abandonar el camino de la sumisión.

La realidad es que una sumisa busca también su propia felicidad a través de la satisfacción por sus logros como sumisa, la esclava bien entrenada solo encuentra la felicidad en la satisfacción de su amo. Si el dominante quiere introducir a terceras personas, por ejemplo para practicar sexo, la sumisa puede adecuar la situación a sus preferencias, de las que carecería un esclavo.

Se suele pensar que siendo esclavo no tienes el derecho a abandonar si va mal la relación, aunque sus limites de tolerancia para considerar qué es abusivo son mas altos que los de un sumiso, la realidad es que si no tienes una patología que te impida discernir realidad de ficción siempre tienes la opción de abandonar y siempre debe marcar el límite. Es obligación del dominante de mantener en buenas condiciones de salud al sumiso.