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Tipos de roles en el BDSM: Sumisas

¿Qué es lo que hace a una sumisa? Lo primero que hay que entender es que la sumisión no es igual para todo el mundo y no es igual en todas las relaciones. La sumisión puede tomar múltiples formas, pero a grandes rasgos se puede dividir estas grandes categorías.

Sumisas sexuales

Probablemente encarnan el tópico que tiene la gente cuando se habla de sumisión. Las sumisas sexuales disfrutan cediendo el control durante el sexo o cuando hay alguna finalidad sexual. Las prácticas sexuales que se pueden llevar a cabo en el BDSM son infinitas, y cada sumisa tiene sus preferencias y límites, pero lo que todas tienen en común es que disfrutan del sexo sin tabúes.

Masoquista

Sumisas masoquistas

Las sumisas masoquistas, como su nombre indica, disfrutan recibiendo dolor. Como las sumisas de servicio, sus necesidades no se basan necesariamente en el sexo, aunque la mayoría de las veces el sexo y el dolor van ligados. Este tipo de sumisas suelen tener preferencia por la humillación verbal, física, la degradación y la tortura, por tanto, su dominante ideal es un sádico.

Rope Bunnies

Sumisas de las cuerdas o “Rope Bunnies”

Representando a la “B” de BDSM, están las sumisas de las cuerdas o “Rope Bunnies” en inglés, o lo que es lo mismo: aquellas personas a las que les gusta ser atadas. Muchas de estas sumisas sienten excitación con el hecho de estar inmovilizadas y a la merced del dominante; ceden el control total de su cuerpo a una persona que puede manipularlas a placer, y atarlas sin límite. Además, el contacto de la cuerda en la piel es muy sensual para algunas de ellas. Su contraparte dominante, el que ata, se denomina “Rigger” en inglés.

De la misma manera que en otras prácticas BDSM, el Bondage lleva implícito cierto grado de riesgo y por eso se han de cumplir unas normas esenciales para evitar accidentes, como por ejemplo, no dejar nunca a la sumisa atada sola.

Esclava

Sumisas esclavas

Estas sumisas esclavas son el colmo de la sumisión. A ellas mismas les gusta diferenciarse del resto de sumisas, por eso siempre prefieren que se dirijan a ellas como “esclavas”, no sumisas. No hay ningún otro tipo que pueda igualarse a su grado de compromiso, sacrificio, y voluntad de someterse; ningún otro tipo puede entender lo que realmente se necesita para poder ser una esclava. Hay sumisas que pueden jugar a ser esclavas durante un periodo de tiempo determinado, pero las auténticas esclavas participan de la dinámica del 24/7: están en el juego 24 horas al día, 7 días por semana; o lo que es lo mismo, el BDSM es su única forma de vida. Viven a la completa merced de su Amo, y son felices así.

Sumisa Alfa

Sumisas alfa

Las sumisas alfa son mujeres fuertes, independientes, asertivas y con seguridad en sí mismas en su día a día y en la manera de relacionarse con otras personas, pero que encuentran excitante que otra persona las domine. Muchas veces, este tipo de sumisa ocupa cargos de importancia en su trabajo, o puestos que requieran mucha responsabilidad, y todo el día tienen que asumir un rol dominante. Esto puede resultar agotador, de manera que mediante la cesión de su voluntad en momentos concretos, y especialmente en situaciones sexuales, pueden relajar cuerpo y mente.

Kajira

Las Kajira

Las Kajira son esclavas sexuales que pertenecen al universo ficticio de la saga de libros “Crónicas de Gor. En la comunidad BDSM hay amantes de esta saga que han adaptado sus roles a los del universo de la saga, y las Kajira son un ejemplo de ello.

Más clases de sumisa

Sumisas orientadas al servicio

Las ‘sumisas serviciales’ encuentran su placer sirviendo a su Dominante y anticipándose a sus necesidades, haciéndose un objeto imprescindible para su comodidad; les gusta prepararles la comida o el baño, limpiar, hacer recados, y en definitiva, cualquier cosa que facilite la vida a sus amos o Doms. No tiene por qué ser algo sexual, muchas sumisas de este tipo son felices complaciendo a sus Dominantes simplemente realizando tareas domésticas o trabajos esporádicos para ellos. Por ejemplo, una sumisa de servicio puede ser una asistente personal, chofer, chica de la limpieza, secretaria, etc. Lo que las hace especiales es su habilidad para adaptarse a cualquier tarea que su Dominante les pida.

Sumisas Mocosas o “Brats”

Una Mocosa o “Brat” es una sumisa que disfruta siendo traviesa y desafiante con el dominante. Su desobediencia es patológica, y su necesidad de trolear es infinita. No obstante, normalmente no lo hacen con mala intención, comportándose así simplemente pretenden llamar la atención de su dominante. A menudo actúan así a propósito porque les gustan los castigos.

Sumisas Pequeñas o “Littles”

Una Pequeña es una persona que se siente mentalmente o físicamente más joven de lo que es en realidad, y actúa en función de esa edad. Forman parte del fetiche del “Ageplay” o juego de edades, en el que los individuos adquieren roles basados en la edad. Así, una Pequeña puede adoptar el rol de una niña de 8 años y comportarse como tal, mientras que su contrapartida dominante sería el “Daddy” o Papi, que adoptaría el rol de padre o mentor.

El “Ageplay” es un fetiche de roles que no tiene nada que ver con la pedofilia o la pederastia.

Sumisas Mascotas o “Pets”

En los juegos de rol animales, una Mascota es una sumisa que adopta la actitud de un animal de compañía, mientras que el dominante ejerce el rol de dueño. Hay varios fetiches de mascota, los más populares son los cachorros (“puppy-play”), los gatitos (kitten-play) y los ponys (“pony-play”).
El “pet-play” o juego de mascotas es un fetiche de roles que no tiene nada que ver con la zoofilia o el bestialismo.

Sumisas Presa o “Prey”

Dentro del role-play Primal, un fetiche que consiste en sacar a relucir nuestro animal interior y desprendernos de todo comportamiento civilizado, la Presa es la parte sumisa, que siente excitación con la idea de que le den caza. El típico escenario Primal es una pareja persiguiéndose desnuda por el bosque. La contrapartida dominante de la Presa es el Depredador.

Sumisas de cuadra

Una sumisa de cuadra es aquella que forma parte de un grupo de sumisas que pertenece a un solo dominante. Una “cuadra” es precisamente eso: un conjunto de sumisas que habitualmente vive bajo el mismo techo que su dominante. Consiste en la práctica del BDSM y la poligamia. 

Sumisas “Sissy”

Las sumisas “Sissy” son hombres sumisos que adaptan atributos y características tradicionalmente pertenecientes al género femenino. Por ejemplo, hombres que disfrutan vistiendo ropa o lencería de mujer y cuyo objetivo es la auto-feminización. Los sissy son hombres travestis que adoptan un rol sumiso y pasivo, y a menudo disfrutan con la humillación.

Diferencias entre una esclava y una sumisa, o un esclavo y un sumiso

Las esclavas se diferencian de las sumisas en pequeños detalles que pueden pasar inadvertidos, a grandes rasgos su forma de actuar, sus motivaciones y la forma de someterse es muy diferente. Los esclavos son más maximalistas, sin esperar piedad del dominante, las personas sumisas suelen arrastrarse más por la clemencia de la persona dominante…

Las características de la sumisión y la esclavitud son simplemente diferentes, hay quien experimenta ambos papeles jugando con los límites de la sumisión, desarrolla y donde llegue es su responsabilidad. El esclavo no fija los límites, como opción personal la persona puede abandonarse totalmente a la voluntad del dominante. No tiene por qué ser un felpudo sin voluntad para siempre, la voluntad puede volver a placer de cada persona que experimente el papel. Como cualquier relación donde el equilibrio reclina en la cesión de la persona al otro, el abuso es posible, sin embargo la relación no suele empezar con la completa sumisión, si no que suele ser de una manera progresiva u ocasional.

A grandes rasgos, la diferencia fundamental es que aunque ambos roles empiezan negociando el “contrato” con el dominante, la sumisa tiene la oportunidad de renegociar, limitar y consensuar, sin embargo la esclava/o se entrega totalmente, renuncia a sus derechos y apetencias para substituirlas por las de su amo, al que ahora pertenece. La sumisa obedece decidiendo en hacerlo cada vez y mantiene su derecho del deseo de hacerlo o no. Una esclava restringe sus deseos para complacerle.

Hay quien dice que la sumisa es quien está empezando, antes que nada a aceparse a sí misma y empezar a aprender de la lectura BDSM, y ya con un amo empieza a entenderse a sí misma, comprender su naturaleza, experimentarla, explorar sus propios límites, descubrir sus placeres secretos, etc. Hasta finalmente aceptarse como sumisa o abandonar el camino de la sumisión.

La realidad es que una sumisa busca también su propia felicidad a través de la satisfacción por sus logros como sumisa, la esclava bien entrenada solo encuentra la felicidad en la satisfacción de su amo. Si el dominante quiere introducir a terceras personas, por ejemplo para practicar sexo, la sumisa puede adecuar la situación a sus preferencias, de las que carecería un esclavo.

Se suele pensar que siendo esclavo no tienes el derecho a abandonar si va mal la relación, aunque sus limites de tolerancia para considerar qué es abusivo son mas altos que los de un sumiso, la realidad es que si no tienes una patología que te impida discernir realidad de ficción siempre tienes la opción de abandonar y siempre debe marcar el límite. Es obligación del dominante de mantener en buenas condiciones de salud al sumiso.